Los ingleses siempre nos han querido mucho, siempre han hablado bien de nosotros. Ahora me viene a la cabeza el informe que el CEO del Royal Mail británico envió a sus opositores sindicales que titulaba “Spanish Practices”, y que decía básicamente que sus empleados seguían un modelo español de trabajo, vamos, que eran unos vagos y unos artistas de la triquiñuela y el escaqueo.
El caso es que seguro que han sido ellos mismos los que han acuñado el famoso y no necesariamente desafortunado acrónimo de PIIGS (“cerdos”) para referirse al grupo de países formado por Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España (Spain).
Pues bien, sabiendo el camino que ha llevado Grecia y suponiendo que tanto los italianos como los portugueses nos dan igual, vamos a centrarnos en los que nos quedan: Irlanda y España. Con estas simplificaciones me río yo del premio Nobel de Matemáticas, premio que por otra parte no existe, probablemente porque Nobel las consideraba algo teórico y no como una fuente de progreso y felicidad para la Humanidad. Aunque luego “le hemos dado” el premio Nobel de Economía a matemáticos como John Nash.
Bien, la cuestión hoy es sobre la crisis y quién saldrá antes de ella: los pelirrojitos irlandeses, bebedores de cerveza y acérrimos al rugby, o los “españolistos”, morenitos y bebedores de todo, incondicionales del soccer.
Algunos datos macro: sólo el 4% de la población irlandesa es pelirroja. El 677,78% son bebedores habituales de pintas de stout y el museo más visitado de toda Irlanda es la Guinness Storehouse, sitio que por otra parte recomiendo en Dublín.
Venga, y ahora en serio: los déficits públicos de ambos países superan el 10% del PIB, por encima de la media europea, y están bastante lejos de cumplir con el Pacto de Estabilidad que establece este déficit en un máximo del 3%. Sin ánimo de entrar en cifras, los niveles de desempleo de ambos países, las previsiones del crecimiento del PIB, los niveles de Deuda Externa Neta, … nos hacen ruborizarnos ante nuestros vecinos y ante nosotros mismos. En el siguiente enlace podréis componer una tablita al gusto con los indicadores macro que queráis, incluso utilizando el report de hoy del World Economic Outlook (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI):
Pero ¿quién saldrá antes de la crisis, perdón, de la desaceleración económica?
Lo que otrora fuera el Tigre Celta, ahora el Gatito Celta, ha llevado a cabo unas medidas drásticas desde principio de año con el ánimo de corregir el “desaguisado” que hay montado. Mirad a ver si os suenan:
1. Disminución de los salarios de los funcionarios públicos en un 15%. Apuntar que son el 20% de la población activa.
2. Ensanche de la base del IRPF, esto es, “café para todos”.
3. Recorte de algunas prestaciones del estado del bienestar, esto es, menos pensiones.
4. Retraso en la edad de jubilación.
Pregunto otra vez, ¿os suenan?
Diferencia de España con Irlanda es la determinación de la población a superar la crisis. Las medidas han sido drásticas, al parecer transparentes (nunca se sabe) y lo más extraño es que no han tenido la resistencia popular que hubiera sido de esperar.
Hay una serie de elementos que apoyan el argumento de que Irlanda saldrá antes que España de la crisis, perdón otra vez, de la desaceleración económica:
1. Bajada del 30% del precio de las viviendas, prácticamente concluido.
2. Mercado de trabajo flexible. Un dato, una bajada del PIB del 7% en Irlanda ha llevado aparejada un paro del 13%. En España los datos son 3% para el PIB y tasa de paro del 20%. No obstante, en Irlanda ha habido un ajuste salarial a la baja del 5%.
3. Según la OCDE, Irlanda es la cuarta economía más productiva del mundo, por encima de EEUU y Reino Unido.
4. Sistema educativo que aparentemente funciona.
5. Apuesta por las nuevas tecnologías. Aunque este último elemento cabría discutirlo. Y si no le podemos preguntar a otro Nobel, Paul Krugman.
Para concluir, que ya está bien, voy a parafrasear al economista José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE) al que por cierto el PAIS pone a parir, palabras que tuve ocasión de leer y apuntar un día no muy lejano:
“A estas alturas de la película la intensidad del ajuste ya no pasa por la capacidad de actuación del gobierno, sino más bien por la marcha de las siguientes variables: crisis financiera internacional, que algunos dicen ha ayudado a España conteniendo los tipos de interés (Dios, os imagináis hoy en día tipos del 14 ó 15% para nuestra hipotecas?), el nivel de tipos de interés que quiera imponer el BCE (enlazando con lo anterior), la evolución de los precios del petróleo y la deriva que tome el mercado inmobiliario en EEUU; pero nunca de lo que haga el gobierno de España, atado por hacer una mala lectura del modelo económico anglosajón, donde la capacidad de innovar es consustancial al sistema”.
El próximo día podríamos hablar del “modelo económico anglosajón”. Si alguien tiene iniciativa, lo publicamos en este blog que, aunque tenga un administrador (un servidor), es de todos vosotros. Y si no también podemos hablar de algo más entretenido: según Robert Redford “hay demasiados festivales de cine, se han convertido en una moda”. Ah, yo creía que eran un circo.
